
Scuba Leaders
Marsa Alam
a 877 m
Red Sea · Egipto · Mar Rojo
Aquí el desierto llega hasta el arrecife y, cuando cae la tarde, la luz sobre el mar Rojo hace su trabajo sin necesidad de animador.
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Si busca un resort pensado alrededor del buceo, pero también un lugar donde pueda bajar el ritmo, The Oasis Dive Resort juega otra partida que muchos complejos de la costa. Sus 50 chalés se distribuyen entre pequeños caminos y escaleras, construidos con piedra de coral fosilizada y decorados en estilo nubio. El conjunto queda apartado de la carretera costera, dentro de un wadi natural.
La atmósfera es informal y serena, con la recepción, el restaurante, el bar y el centro de buceo reunidos en el edificio principal. Puede pasar del mar a la piscina, del café a la terraza y de ahí a la cena sin convertir cada pausa en una actividad programada. El personal del hotel habla inglés y alemán, dos idiomas útiles cuando llega cansado, con sal en el pelo y pocas ganas de jugar a las adivinanzas en recepción.
El resort está en Marsa Alam City, Egipto, unos 20 km al norte de la ciudad de Marsa Alam, frente al mar Rojo. Tiene acceso directo a la costa y se encuentra entre desierto y arrecife, lejos del tráfico de la carretera costera. Aquí la geografía manda: el mar está delante, la ciudad queda detrás y el resto es paisaje árido.
El arrecife de franja está frente al hotel y se alcanza desde el embarcadero. Puede hacer snorkel o entrar al agua entre las 6:00 y las 20:00; el fondo desciende suavemente hacia aguas más profundas. Para comer fuera, Momo Asian Restaurant queda a unos 26 km, así que la restauración del propio resort será la opción lógica durante la mayor parte de la estancia.

Los chalés están pensados para que la habitación no sea solo el lugar donde se deja la bolsa de buceo. Cada uno tiene una distribución propia, con dormitorio, baño privado con ducha y aseo, y terraza con vistas al mar. Hay aire acondicionado, minibar, mosquitera, armario, hervidor eléctrico y suelo de baldosa o mármol: detalles poco literarios, pero bastante más útiles cuando vuelve con el cuerpo cocido por el sol y la cabeza llena de nitrógeno.
Si viaja en pareja, una habitación con vistas al mar encaja con el ritmo pausado del lugar; la Swim up Private Pool Suite añade una piscina privada para dos. Para tres o cuatro personas, Comfort Room y Family Room permiten repartir mejor las camas y el equipaje que una habitación doble con un sofá apretado en una esquina. Los niños son bienvenidos a partir de los 8 años. El agua caliente de los baños se obtiene mediante paneles solares y la mosquitera forma parte del equipamiento del chalé.
La piscina, el restaurante y el arrecife quedan integrados en la rutina diaria, mientras que la terraza sirve para recuperar la respiración entre una inmersión y la cena. El hotel dispone de conexión Wi-Fi gratuita en todas las zonas, además de televisión plana y teléfono en las habitaciones según el equipamiento de Booking.
60 m² · jusqu'à 4 pers. · 1 salle de bain
lit simple + grand lit double (king)
55 m² · jusqu'à 3 pers. · 1 salle de bain
canapé-lit + grand lit double (king)
55 m² · jusqu'à 2 pers. · 1 salle de bain
1 très grand lit double (super king) + 1 canapé-lit
50 m² · jusqu'à 2 pers. · 1 salle de bain
canapé-lit + grand lit double (king)
46 m² · jusqu'à 4 pers. · 1 salle de bain
canapé-lit + grand lit double (king)
40 m² · jusqu'à 3 pers. · 1 salle de bain
canapé-lit + grand lit double (king)
La fórmula es de media pensión. El desayuno se sirve en buffet, con opciones continentales, italianas, halal y americanas, además de una estación de huevos, pan fresco, cruasanes y platos egipcios como los frijoles. Es una forma razonable de empezar una jornada de buceo: café, algo salado y margen para elegir sin esperar a que la cocina interprete sus necesidades.
La cena también llega en buffet, con sopas que cambian a diario, ensaladas, pasta, pollo, ternera, pescado, arroz, patatas y verduras frescas del valle del Nilo. Los postres incluyen fruta, pasteles y dulces egipcios. Durante el día, el restaurante prepara platos a la carta, desde un tentempié hasta un almuerzo completo; aquí conviene recordar que el hambre del buceador no suele respetar los horarios de una oficina.
Hay dos bares. El Sundowner Bar, junto al restaurante, prepara café y bebidas frías durante más horas que el propio nombre sugiere. Cerca de la playa, la Bedouin Tent suma café beduino, té de jengibre, bebidas frías y shisha, con una barbacoa ocasional cuando las condiciones lo permiten. La vista del restaurante y de la piscina se abre hacia el mar Rojo, un acompañamiento bastante más convincente que una pantalla encendida.

La piscina exterior mira hacia el mar Rojo y cuenta con tumbonas, sombrillas y toallas. Su profundidad también permite utilizarla para la formación de buceadores, aunque para usted puede cumplir una función más sencilla: sentarse, enfriar las piernas y dejar que el día termine sin pedirle otra prestación.
El espacio de yoga, de 130 m², está junto a la piscina y orientado hacia el mar y el arrecife. Se ofrecen clases gratuitas varias veces por semana cuando hay profesor en el resort. El spa propone masajes clásicos y reflexología, incluidos masajes para parejas y sesiones junto a la piscina. Después de varias inmersiones, los pies suelen tener una opinión muy clara sobre esta última posibilidad.
Fuera del recinto puede elegir entre excursiones en jeep, camello, quad o caballo por el desierto, visitas a las antiguas minas de oro y salidas al parque nacional Wadi el Gimal. También hay recorridos hacia Luxor, Asuán, Edfu y El Kab, visitas a Marsa Alam, Port Ghalib o El Quseir, además de propuestas como Sunset in the Desert, Astro-Tour y una combinación de puesta de sol, astronomía y cena.
La recepción funciona las 24 horas. La entrada se realiza a partir de las 15:00 y la salida, hasta las 12:00, una combinación cómoda si su vuelo no obliga a salir de madrugada. Hay consigna de equipaje, servicio de conserjería, mostrador de excursiones, cambio de divisas, cajero automático y un pequeño bazar con recuerdos y artículos de higiene.
El aeropuerto internacional de Marsa Alam está a unos 40 km, aproximadamente 25 minutos en coche. El hotel organiza el traslado desde y hacia ese aeropuerto, y también desde el aeropuerto internacional de Hurghada, a unas tres horas por carretera. Puede solicitar igualmente el traslado desde o hacia el puerto de Port Ghalib, situado a unos 40 km.
El aparcamiento privado está disponible en el recinto y la conexión Wi-Fi es gratuita. Hay servicio de habitaciones, lavandería y limpieza en seco. El hotel está orientado a parejas y familias, con una edad mínima de 8 años para los niños; las políticas de camas supletorias y cunas no contemplan estas opciones.
Web oficial : oasis-marsaalam.com ↗
Los chalés se construyen con materiales naturales y siguen un estilo nubio basado en piedra de coral fosilizada. La arquitectura aprovecha la ventilación natural del conjunto, integrado en el wadi y separado de la carretera costera.
Los paneles solares calientan el agua de los baños. Es una medida concreta, ligada a una necesidad diaria del hotel, y no una etiqueta colocada en la puerta: cada ducha utiliza una parte de esa instalación.
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