Cruceros · Ecuador
Calipso Dive, una base moderna para el Galápagos más exigente
Lo que hace único a este barco
- Cruceros de 8 días y 7 noches, con salida y regreso en San Cristóbal.
- La ruta alcanza Wolf y Darwin, además de los puntos de buceo del oeste de Galápagos.
- La cubierta de buceo tiene estaciones individuales, mesa de cámaras de tres niveles, cubeta profunda de aclarado y cuatro duchas calientes.
- Admite hasta 16 pasajeros y cuenta con 11 tripulantes, incluidos dos guías de buceo.
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La invitación
Calipso Dive está pensado para quien viaja a Galápagos por el agua, no para quien busca pasar una semana en un hotel flotante. La ruta llega a Wolf y Darwin, los dos nombres que justifican por sí solos el crucero, pero también reserva espacio para Cabo Douglas, Cabo Marshall, Punta Vicente Roca y Cousins Rock. Ahí aparecen las iguanas marinas, las mantas, los pingüinos y una vida más variada que la sucesión de encuentros con tiburones en mar abierto.
Subir a bordo
Al subir, la primera impresión no es la de un barco de expedición envejecido, sino la de un barco rehecho para trabajar. Calipso Dive nació en 1991, pero fue reconstruido de quilla a cubierta entre 2018 y 2019; esa renovación se nota en los motores, los compresores, los camarotes y los espacios comunes. El recorrido a bordo es sencillo: la cubierta de buceo concentra el trabajo, el salón ofrece vistas panorámicas a ambos lados y la cubierta superior reúne jacuzzi, tumbonas y comedor al aire libre. No hay que aprenderse un laberinto. Con 16 pasajeros, la tripulación acaba conociendo rápidamente quién necesita ayuda con el equipo, quién trabaja con cámara y quién prefiere entrar al agua sin perder tiempo.
El ambiente a bordo
El ambiente nace de una tripulación que trabaja cerca del buceador durante todo el día. Son 11 personas a bordo: capitán, marinería, cocina, máquinas, servicio y dos guías de buceo. Esa estructura se nota cuando llega el momento de mover equipos, servir algo caliente después de la inmersión o preparar la siguiente salida sin convertir cada gesto en una espera. El inglés y el español son los idiomas de trabajo. La vida social aparece de forma natural alrededor de la mesa, en la revisión de las fotos y en el salón después de cenar; las mañanas empiezan pronto y las noches no están hechas para alargarse.
Los sitios que se bucean
El crucero dura 8 días y 7 noches, con salida y regreso en San Cristóbal. Tras la inmersión de prueba en Isla Lobos, la ruta pasa por Punta Carrión y Seymour antes de dirigirse a Wolf. Allí se buscan grandes bancos de tiburones martillo, tiburones de Galápagos, tiburones sedosos, rayas águila, mantas, tortugas y, en temporada, tiburones ballena. Darwin concentra más inmersiones y ofrece el escenario clásico: el buceador permanece junto a una plataforma que cae al azul mientras los martillos pasan contra la corriente; si aparece un tiburón ballena, la inmersión puede continuar hacia el azul. Los puntos del oeste cambian según la temporada. De enero a junio se visita Cabo Marshall, conocido por sus mantas gigantes; de junio a diciembre se combinan Cabo Douglas, donde las iguanas marinas y los pingüinos se alimentan bajo el agua, y Punta Vicente Roca, una estación de limpieza de peces luna. El itinerario también incluye Cousins Rock y una visita terrestre en Santa Cruz antes de volver a San Cristóbal.
Lo que se encuentra bajo el agua
En Wolf y Darwin, el espectáculo principal ocurre en el azul: bancos de tiburones martillo, tiburones de Galápagos y tiburones sedosos pueden cruzar frente a la pared, junto a rayas águila, mantas, tortugas, leones marinos, lobos marinos, peces grandes y delfines. En Darwin, la corriente permite quedarse quieto observando el paso de los martillos; durante la temporada correspondiente, también pueden aparecer tiburones ballena. Cabo Douglas cambia por completo la escena: las iguanas marinas entran a alimentarse en los bajos y los pingüinos pueden cruzar entre ellas, mientras los cormoranes no voladores atraviesan el agua y las tortugas descansan cerca. Cabo Marshall es el punto donde se buscan mantas gigantes. En una inmersión nocturna sobre fondo arenoso pueden aparecer anguilas jardineras y el pez murciélago de labios rojos.
Quiénes te meten en el agua
Dos guías de buceo forman parte de una tripulación de 11 personas y trabajan en inglés y español. Los briefings preparan cada entrada en función de las corrientes, la visibilidad y el agua fría, condiciones que hacen que Galápagos sea un destino avanzado. Se recomienda llegar con al menos 50 inmersiones registradas entre diciembre y mayo y 100 entre junio y noviembre; para quienes están en el extremo bajo de experiencia, la certificación de nitrox es especialmente importante. A bordo hay oxígeno, tres equipos de oxígeno —uno para cada panga—, botiquines, un desfibrilador y sistemas Nautilus Lifeline. También se proporcionan boyas de superficie, avisadores de buceo y silbatos submarinos; el sonido de señalización para avistamientos queda reservado a los guías.
La cubierta de buceo y el equipo
Las botellas habituales son de aluminio, de 11,1 litros, con válvula INT/yugo convertible a DIN. Hay dos botellas de aluminio de 13,2 litros disponibles en alquiler con aviso previo; el alquiler de equipo también es posible, pero las marcas no están especificadas. El compresor es un Bauer Verticus VAC20-E3 de 5.000 PSI. El nitrox está disponible con mezcla al 32 %: cada buceador debe analizar su botella antes de cada inmersión y firmar la hoja correspondiente, y se comparten los analizadores. La cubierta tiene estaciones individuales con almacenamiento inferior, perchas para trajes, una mesa de cámaras de acero inoxidable de tres niveles, una cubeta profunda de aclarado, zona seca de carga con estantes y tomas de 110 y 220 V, además de baño y cuatro duchas calientes. Dos pangas apoyan las salidas; el embarque y la entrada al agua se organizan desde la plataforma de buceo.
Entre dos inmersiones
Entre inmersiones, la cubierta de buceo tiene sombra y las cuatro duchas calientes permiten quitarse pronto el frío y la sal. El salón climatizado, con ventanas panorámicas, es el lugar práctico para revisar fotos, descansar o seguir el movimiento de las islas mientras el barco navega. Arriba quedan el jacuzzi, las tumbonas y el comedor exterior para cuando apetece aire abierto. Las tardes sin inmersión pueden incluir otra actividad de la ruta, y el barco también ofrece excursiones terrestres. No se trata de llenar cada intervalo: en Galápagos, una hora sentado mirando el agua ya forma parte del viaje.
Un día a bordo
El día empieza temprano para aprovechar las condiciones y encajar hasta cuatro inmersiones. Tras un desayuno continental llega el primer briefing y la salida de la mañana; al volver, se sirve el desayuno completo, se deja el equipo en la estación y se recupera calor bajo la ducha. El almuerzo separa las dos inmersiones de la tarde, que pueden alternarse con otra actividad de la ruta. Entre una salida y otra hay navegación, descanso, revisión de imágenes y algo de comer. En las jornadas de Wolf y Darwin se concentra el buceo remoto, con hasta cuatro inmersiones en un periodo de unas 12 horas; en algunos puntos se ofrece una inmersión nocturna opcional. Después llega la cena, y el barco vuelve a quedarse en silencio relativo antes de repetir el ciclo.
Lo que se come a bordo
La cocina combina platos internacionales y ecuatorianos con productos frescos locales y marisco. Antes de la primera inmersión llega un desayuno continental ligero; después aparece el desayuno completo, y el almuerzo y la cena se sirven en formato buffet. Entre una inmersión y la siguiente hay fruta, dulces, aperitivos y bebidas calientes. Ese orden importa: se come algo antes de entrar al agua, se recupera energía al salir y nadie tiene que esperar a una comida formal para volver a bucear. Hay opciones vegetarianas y veganas, además de bebidas sin alcohol incluidas; cerveza, vino y otras bebidas se sirven aparte.
Las noches en el mar
Las ocho cabinas dobles están repartidas entre las cubiertas principal y superior, con grandes ventanas panorámicas hacia el mar; existe además una cabina individual en la cubierta inferior. Todas tienen baño privado con ducha caliente, climatización individual, televisión, caja de seguridad, secador y espacio de almacenamiento, y las dobles pueden transformarse en una cama. La diferencia importante llega al final del día: se vuelve de la última inmersión, se deja el traje en sus perchas y se cierra la puerta con un espacio propio para secarse y dormir. El barco fue renovado para que esa rutina no dependa de un camarote improvisado. Hay Wi‑Fi, aunque las mejores noches siguen siendo las que dejan el teléfono cargando y permiten escuchar solo el mar y el funcionamiento del barco.
Camarotes, cubierta superior
Camarotes, cubierta principal
Lo que hay que saber antes de embarcar
El embarque y el desembarque se realizan en San Cristóbal, con traslado desde el aeropuerto incluido. Los guías reciben a los pasajeros en el aeropuerto y los acompañan hasta el barco. Llegar la víspera es una decisión sensata: si el equipaje se retrasa en el vuelo internacional, recuperarlo después de que el barco zarpe puede significar esperar hasta el desembarque.
Plano del barco
- Año de construcción
- 1991
- Año de renovación
- 2019
- Eslora
- 35,4 m
- Manga
- 8 m
- Número máximo de pasajeros
- 16
- Número de camarotes
- 8
- Número de baños
- 9
- Motores
- 2 Cummins NTA855-M 400 CV y 1800 rpm
- Velocidad de crucero
- 9 - 10 nudos
- Embarcaciones auxiliares
- 2
- Sitio web
- calipsodive.com ↗
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