
Deep Divers Center
★ 5/5 (391 opiniones)
a 2,5 km en línea recta
Tenerife · Islas Canarias · Atlántico
Prof. máx. · 20 mEn El Faro, inmerso en un paisaje volcánico único, encontrarás paredes con arcos llenos de vida y la posibilidad de encuentros con elucivos tiburones martillo.
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Ubicado frente al faro de Punta Rasca, en el extremo sur de Tenerife, El Faro es un sitio de buceo que revela la geología volcánica de las Islas Canarias. Aquí, las paredes de basalto configuran un paisaje submarino que se extiende en declive, ofreciendo un entorno característico donde la roca negra crea refugios y una topografía variada para la vida marina. La inmersión se inicia en una plataforma a unos 6 metros de profundidad, un punto de partida que facilita una entrada calmada y la adaptación al entorno.
Desde esta plataforma, la pared desciende progresivamente hasta alcanzar los 20 metros de máxima profundidad, aunque algunos tramos permiten explorar más allá, hacia zonas más profundas que demandan mayor experiencia. A lo largo de esta vertiginosa pared, te encontrarás con arcos de piedra y túneles naturales que sirven de hogar a una diversidad de especies. Estos recovecos rocosos están habitados por catalufas (Heteropriacanthus cruentatus), roncadores (Plectorhinchus mediterraneus), barracudas (Sphyraena viridensis), salemas (Sarpa salpa) y una variedad de pequeños crustáceos, como cangrejos y camarones limpiadores.
Dentro de las grietas y huecos de la roca volcánica, la vida se manifiesta en sus formas más crípticas. Es común observar morenas (Muraena helena) y muriones (Myrichthys pardalis) asomando de sus escondites, junto a anémonas (Anemonia sulcata) que se adhieren a la superficie rocosa. Las cigalas canarias (Scyllarides latus) y langostas (Palinurus elephas) también encuentran refugio aquí, moviéndose con sigilo entre las formaciones. La clave para encontrarlos es una observación atenta y un movimiento pausado, respetando su ecosistema.
Más allá de las paredes y los pasadizos, el fondo arenoso adyacente alberga una fauna bentónica particular. Aquí es posible avistar chuchos (Dasyatis pastinaca), quienes a menudo se mimetizan con el sustrato, y obispos (Aetomylaeus bovinus) buscando alimento. Este contraste entre el vertical de la pared y la horizontalidad del arenal enriquece la experiencia de buceo, ofreciendo distintos microhábitats en una misma inmersión. La visibilidad que se mantiene en este sitio es otro factor que contribuye a la contemplación de este entorno.
El Faro se destaca por su versatilidad, permitiendo a buceadores de diferentes niveles explorar sus aguas. Los principiantes pueden disfrutar de la bahía rocosa y las zonas menos profundas, que ya ofrecen una abundante vida marina. Para los buceadores con más experiencia, las zonas más profundas y la exploración de una cueva, abren la posibilidad de inmersiones más complejas y con mayores retos, como las que permiten un encuentro con especies de mayor tamaño. La diversidad del punto sur, entre ellas "La Lagunita" y "La Carrera" cercanas a la Isla de Lobos, ofrecen oportunidades para quienes buscan refugio invernal.
Para los buceadores avanzados y con experiencia, este sitio ofrece la rara pero posible experiencia de encontrarse con tiburones martillo (Sphyrna zygaena), especialmente en puntos más expuestos como el Faro de Martiño. Estos encuentros, aunque no garantizados, añaden un elemento de emoción y desafío a la inmersión, requiriendo una buena gestión de la flotabilidad y una conciencia situacional. La corriente, que puede ser moderada o aumentar, es un factor a considerar al planificar el perfil de buceo a estas profundidades.
A pesar de su accesibilidad, es un sitio que exige respeto por las corrientes; aunque generalmente moderadas, a veces pueden ser fuertes, especialmente en el punto más al sur de la isla. La ubicación estratégica lo convierte en un refugio para ciertas especies durante temporadas específicas. La inmersión en El Faro es una exploración de la vida marina en un entorno volcánico singular, donde cada giro de pared o entrada a un túnel puede revelar una nueva forma de vida.
El Faro es accesible para buceadores principiantes y experimentados, con profundidades que van desde los 6 hasta los 20 metros en la pared principal. Aunque es posible que la corriente sea moderada, ocasionalmente puede ser fuerte, lo cual requiere atención de la planificación de la inmersión. La posibilidad de fuertes corrientes, especialmente en las zonas más expuestas o profundas, justifica que buceadores con experiencia, junto a una certificación Advanced Open Water, sean los que profundicen más allá. La mejor temporada para bucear en Tenerife, principalmente concentrada en septiembre y octubre, generalmente presenta aguas más calmadas, lo que podría favorecer las condiciones para esta inmersión.