Cruceros · Antártida
Ortelius Antarctica Diving: una expedición polar de casco veterano
Lo que hace único a este barco
- El Ortelius sale y regresa a Ushuaia en rutas antárticas de 11 a 25 días.
- Ofrece oportunidades de buceo poco profundo bajo el hielo, además de excursiones en zódiac y desembarcos guiados.
- Es un barco de expedición construido en 1989, con 108 pasajeros como máximo y 10 embarcaciones auxiliares Yamaha de 60 HP.
- La tripulación habla inglés; la pensión completa, el té, el café, los tentempiés y las excursiones terrestres están incluidos.
La invitación
El Ortelius no se elige para pasar una semana en un hotel flotante. Se elige para entrar en aguas antárticas, salir en zódiac hacia bahías y costas de hielo, y dejar que el viaje dependa de las condiciones polares. Su propuesta combina buceo poco profundo bajo el hielo con excursiones naturalistas, avistamiento de fauna y desembarcos en lugares remotos. Esa mezcla importa: el día no queda atado únicamente a la visibilidad bajo el agua. Puede continuar en tierra, entre glaciares, colonias de aves y paisajes que no se parecen a ningún arrecife tropical. El Ortelius encaja mejor con quien quiere una expedición polar en la que el buceo sea una parte central, pero no la única forma de explorar.
Subir a bordo
Desde el muelle se reconoce un barco de expedición, no un crucero de líneas pulidas. El casco veterano y las proporciones de un antiguo buque de trabajo cuentan una vida anterior a los viajes turísticos; en el interior, la circulación lleva al salón, a la biblioteca, a la terraza y a las zonas de embarque de las zódiac. Construido en 1989, conserva ese carácter funcional que resulta más convincente en un viaje polar que una decoración de lujo. La contrapartida también debe quedar clara: el barco recibe una valoración de 7 sobre 10, por debajo de la tripulación y la comida. Se embarca aquí por la operación de expedición y por el acceso a la Antártida, no por buscar el barco más nuevo de la flota.
El ambiente a bordo
El ambiente se apoya más en la tripulación que en el acabado del casco. El equipo acompaña las excursiones, ayuda con la logística y mantiene la seguridad como una tarea visible, no como una frase de bienvenida. La tripulación obtiene un 8 sobre 10 y la comida un 10, mientras que el barco queda en 7; esa diferencia describe bien dónde está el valor de la experiencia. En pocos días, las mismas personas aparecen en el embarque de la zódiac, en el comedor y en las explicaciones de la tarde. El inglés es la lengua de trabajo. Por la noche, el grupo suele reunirse para comentar lo visto, revisar imágenes y escuchar cómo el hielo ha obligado a cambiar el plan del día siguiente.
Los sitios que se bucean
Las rutas registradas parten y terminan en Ushuaia. La más amplia combina Islas Malvinas, Georgia del Sur y Antártida durante 19 días y 18 noches; otra llega a 25 días y 24 noches para recorrer el mar de Bellingshausen, la isla Pedro I y la Tierra de Ellsworth, con helicópteros incluidos. También hay una travesía de descubrimiento y aprendizaje de 11 días y 10 noches, una ruta dedicada al avistamiento de ballenas de la misma duración y un viaje de 13 días y 12 noches hacia el círculo polar y el sur profundo, con posibilidad de auroras australes. Los itinerarios se articulan alrededor de zódiac, excursiones terrestres, glaciares, hielo y fauna polar. No hay fichas de puntos de inmersión con nombre, profundidad o perfil que permitan dibujar una inmersión concreta sin inventar.
Quiénes te meten en el agua
La dirección de las salidas corre a cargo de un equipo de expedición con guías naturalistas, que explica el ecosistema polar, la ciencia y la historia de las regiones visitadas. La tripulación está formada en primeros auxilios y el barco lleva botiquines, radio VHF/DSC/SSB, teléfonos móviles y satelitales, radar, sonar, GPS, proyector, chalecos y botes salvavidas. Los briefings preparan las excursiones y las decisiones se adaptan al tiempo, al hielo y a la fauna. El inglés es la lengua de la tripulación. Para el buceo técnico —ratio por grupo, titulaciones de instructores, cursos, oxígeno específico, desfibrilador o sistema de recall— la propuesta publicada no permite describir una operación especializada; esos puntos deben pesar en la elección del buceador.
La cubierta de buceo y el equipo
La operación de buceo está planteada alrededor de inmersiones polares poco profundas, incluidas las que se realizan bajo el hielo cuando las condiciones lo permiten. El pack de buceo y las inmersiones adicionales son extras opcionales; el buceo no se presenta como una actividad incluida en la pensión completa. El acceso al agua y las excursiones se apoyan en 10 embarcaciones auxiliares Yamaha de 60 HP, que permiten trabajar lejos del casco y regresar a bordo desde distintos puntos de la costa. También se admite a personas que no bucean y practican esnórquel. La valoración del buceo es de 2 sobre 10: conviene elegir este barco por el conjunto de expedición antártica y por la posibilidad de bucear bajo el hielo, no esperando una plataforma de vida a bordo especializada con ficha técnica completa de botellas, nitrox o estaciones fotográficas.
Entre dos inmersiones
Entre una salida y la siguiente, el Ortelius ofrece espacios para bajar revoluciones sin abandonar el viaje. La terraza permite seguir el hielo y la costa cuando el barco navega; el salón climatizado sirve para sentarse, conversar o esperar el siguiente briefing. La biblioteca y el salón interior tienen más sentido aquí que una larga lista de entretenimiento: el tiempo se emplea en revisar fotografías, escuchar una explicación del ecosistema polar o mirar por la ventana en busca de ballenas y aves. Las excursiones terrestres forman parte del programa, y los guías naturalistas aportan contexto sobre glaciares, fauna e historia. También hay kayaks en algunas salidas, como extra opcional.
Un día a bordo
El día empieza con el movimiento de una expedición, no con un horario fijo que pueda repetirse sin cambios. Primero llega el briefing; después, la salida en zódiac, una excursión terrestre o una actividad de buceo si el hielo, el mar y la seguridad lo permiten. La comida y los tentempiés encajan entre las actividades, mientras el barco aprovecha algunos tramos para navegar hacia la siguiente bahía o costa. En muchos días se vuelve a salir por la mañana y por la tarde, y el equipo de expedición puede reunir al grupo para explicar la fauna, la historia o la dinámica de los glaciares. Al final quedan la ducha, las fotografías, la cena y otra sesión de planificación. En la Antártida, el orden se mantiene; la hora exacta cambia con el lugar y las condiciones.
Lo que se come a bordo
La cocina es occidental y se sirve en formato bufé dentro de una pensión completa. Hay opciones vegetarianas y veganas, además de cerveza y otras bebidas disponibles a bordo. En una expedición con salidas repetidas, la mesa cumple una función práctica: devuelve calor y energía sin convertir cada comida en una ceremonia larga. El desayuno llega antes de las actividades de la mañana; las comidas y los tentempiés sostienen los intervalos entre excursiones y navegación. La comida obtiene una valoración de 10 sobre 10, la más alta de las categorías publicadas para este barco. Eso pesa en una semana fría, con equipo húmedo y muchas horas fuera.
Las noches en el mar
Las noches tienen una lógica sencilla: camarote privado, baño propio, aire acondicionado y una ventana que deja entrar el mar en las categorías con ventana. Hay camarotes Quadruple Porthole, Triple Porthole, Twin Porthole, Twin Window, Twin Deluxe y Superior; las diferencias se notan sobre todo en la luz, la amplitud y la vista al exterior. Después de un día en zódiac o bajo el hielo, el salón interior y la biblioteca ofrecen un lugar más silencioso que el comedor. La televisión, el secador y la caja fuerte están disponibles en el camarote, pero el atractivo real es otro: cerrar la puerta con el olor del frío todavía en la ropa y despertar sabiendo que la siguiente salida vuelve a depender del hielo.
cuádruple con ojo de buey
triple con ojo de buey
twin con ojo de buey
twin con ventana
twin de lujo
superior
Lo que hay que saber antes de embarcar
El embarque y el desembarque se realizan en Ushuaia. Hay traslados opcionales desde el aeropuerto o desde el hotel; no forman parte de los servicios incluidos y se solicitan al organizar el viaje. Conviene llegar a Ushuaia la víspera: da margen para el equipaje, el descanso y cualquier cambio en el transporte antes de subir a bordo.
Plano del barco
- Año de construcción
- 1989
- Eslora
- 91 m
- Manga
- 17,2 m
- Número máximo de pasajeros
- 108
- Número de camarotes
- 52
- Número de baños
- 50
- Motores
- 6 ZL 40/48 SULZER
- Velocidad de crucero
- 10,5 nudos
- Embarcaciones auxiliares
- 10 × Yamaha 60 CV
- Sitio web
- oceanwide-expeditions.com ↗
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