
DIVEASY
Bora Bora
a 1,4 km
Bora Bora · Polinesia Francesa · Pacífico
El monte Otemanu aparece al fondo de la laguna como una referencia fija mientras usted decide si el día termina en el agua, en la mesa o en una villa con piscina.
Para subtítulos en español: inicia primero el vídeoluego haz clic en la rueda dentadaen la parte superior derecha del vídeo, selecciona «Subtítulos», después «Traducir automáticamente» y elige «Español».
Aquí el alojamiento gira alrededor de la laguna: villas con terraza o balcón, vistas abiertas al agua y una zona de playa privada para que usted pueda pasar del desayuno al baño sin organizar una expedición. The St. Regis Bora Bora Resort tiene el formato de un resort completo, con restaurantes, bares, spa, piscinas y actividades dentro de la propiedad.
La escala de las villas cambia bastante la experiencia. Si viaja en pareja, una villa sobre el agua le permite quedarse con la laguna como paisaje inmediato; si necesita más espacio o viaja con familia, las villas Royal de dos dormitorios están pensadas para grupos de hasta cinco personas. El servicio de mayordomo añade una capa práctica para quienes prefieren delegar la logística y volver directamente a descansar.
La dirección está orientada tanto a una escapada de dos personas como a una estancia familiar. Hay club infantil, equipamiento de juego y servicio de cuidado de niños, mientras que los adultos tienen spa, gimnasio, playa y varios lugares donde sentarse sin tener que salir del complejo.
Su dirección está en Motu Piti A, en Motu Ome'E, Bora Bora, dentro de la Polinesia Francesa. El resort está frente a la playa y dispone de una zona de playa privada, de modo que el agua no queda como una excursión lejana desde su villa.
Desde el aeropuerto de Bora Bora, el trayecto se hace en barco y dura unos 15 minutos. Para llegar a Vaitape, el pueblo principal, debe contar con un recorrido combinado de unos 20 minutos en barco y coche. La geografía manda aquí: no está eligiendo un hotel urbano con restaurantes a la vuelta de la esquina, sino una propiedad insular donde buena parte de la vida diaria ocurre dentro del propio resort.
Si quiere salir, hay algunos puntos concretos alrededor de la isla. Matira Beach queda a unos 10 km, Taurere Point Beach a unos 6,5 km y el monte Otemanu a unos 4 km. También encontrará restaurantes y bares fuera de la propiedad, aunque las distancias y el transporte forman parte del programa.

Las villas están pensadas para que usted pueda quedarse dentro sin sentirse encerrado: aire acondicionado, zona de estar, sofá, escritorio, vestidor, terraza o balcón y vistas panorámicas a la laguna o a las islas cercanas. El baño privado incorpora ducha de lluvia y bañera, con mármol italiano, albornoces, zapatillas y secador. Después de pasar horas entre agua salada, neopreno y sol, la climatización y una ducha amplia no son decoración; son parte del plan de recuperación.
La elección principal es sencilla. Una villa sobre el agua pone la laguna bajo sus ojos y ofrece el tipo de acceso inmediato al paisaje por el que Bora Bora aparece en tantas postales. Las villas frente a la playa o junto al jardín, en cambio, añaden una piscina privada en varias categorías y pueden resultar más cómodas si usted prefiere tener una zona exterior propia sin vivir directamente sobre el agua.
Para una pareja, las villas sobre el agua con vistas al monte Otemanu aportan el paisaje más reconocible del lugar; la opción Premier añade un jacuzzi exterior y las Royal incorporan piscina privada. Para hasta cinco personas, las villas Royal de dos dormitorios ofrecen dos baños y una distribución más razonable que intentar encajar a toda la familia en una sola estancia.
La noche tiene también sus pequeños detalles útiles: minibar, cafetera, hervidor eléctrico, mesa de comedor, televisión de pantalla plana, reproductor de CD y DVD, además de WiFi en toda la propiedad. El servicio de limpieza es diario y el servicio de habitaciones permite resolver una cena o un tentempié sin volver a vestirse para salir.
La mesa ocupa un lugar importante en el resort. El desayuno se sirve en formato bufé, una solución bastante sensata cuando usted quiere comer a su ritmo antes de una salida o recuperar fuerzas sin esperar un menú largo. También puede pedir el desayuno en la habitación.
La oferta reúne varios restaurantes y bares. The Lagoon Restaurant trabaja una fusión asiática y francesa con vistas al monte Otemanu; Bam Boo se centra en sushi, teppanyaki y woks; Far Niente lleva la cocina italiana a la laguna; y Blossom propone cocina panasiática para desayuno, almuerzo y cena. Hay, por tanto, margen para alternar entre una comida ligera, una cena más formal y algo distinto sin abandonar la propiedad.
Aparima Bar sirve platos internacionales y tentempiés durante todo el día. Esa continuidad cuenta cuando usted vuelve tarde de una salida o no quiere convertir el hambre en una reunión de comité. También hay bar junto a la piscina, minibar, servicio de habitaciones, menús para dietas especiales y comidas infantiles.

Dos piscinas, playa privada, tumbonas, sombrillas y cabañas junto al mar: aquí descansar no exige demasiada imaginación. Usted puede alternar entre una villa con espacio exterior propio y las zonas comunes, según le apetezca estar a solas o cambiar de escenario sin salir del complejo.
El Iridium Spa reúne sauna, hammam, baño de vapor, jacuzzi, zona de relajación y tratamientos de belleza. También ofrece masajes de espalda, cuello, pies, cabeza, manos y cuerpo completo, además de masajes para parejas. Para una tarde posterior a varias inmersiones, la posibilidad de reservar un tratamiento concreto resulta más útil que una etiqueta genérica de bienestar.
Si todavía le queda energía, dispone de gimnasio abierto las 24 horas, clases de yoga y fitness, entrenador personal, pista y equipamiento de tenis, bicicletas, billar y sala de juegos. En el agua hay material para esnórquel, windsurf, canoa y otras actividades náuticas. También puede elegir una clase de cocina, una visita sobre la cultura local, una galería de arte temporal, música en directo o una cena temática.
El traslado desde el aeropuerto de Bora Bora se hace en barco, en servicio de transporte del resort. El aeropuerto está a unos 6,5 km en línea de distancia y el recorrido marítimo dura aproximadamente 15 minutos. Para llegar a Vaitape, debe prever un trayecto combinado de barco y coche de unos 20 minutos. El servicio de conserjería, la oficina de excursiones, el cambio de divisas y la recepción abierta las 24 horas ayudan a organizar los desplazamientos y las actividades.
La entrada está prevista entre las 15:00 y las 00:00, y la salida entre las 00:00 y las 12:00. Usted debe comunicar la hora prevista de llegada y presentar un documento de identidad con fotografía y una tarjeta de crédito al registrarse. El establecimiento acepta efectivo. Hay consigna de equipaje, alquiler de coches, lavandería, planchado y almuerzos para llevar.
Las familias pueden alojarse con niños de cualquier edad. Los niños de 13 años o más cuentan como adultos, y hay cunas y camas supletorias bajo disponibilidad según la villa elegida. Para una llegada en Navidad o Nochevieja, tenga presente que el resort organiza una cena obligatoria el 24 y el 31 de diciembre; el 31 de diciembre también hay música, entretenimiento en la playa principal y fuegos artificiales sujetos a las condiciones meteorológicas.
Web oficial : eclectickim.com ↗
Hola, soy Marina, la asistente IA de DivingDeal.com. Te respondo en detalle sobre hoteles, centros y cruceros.

¿Piensas en el viaje completo y los vuelos? Habla con Edith →
Marina es una IA. Algunos enlaces son de afiliación: DivingDeal puede recibir una comisión, sin coste adicional para ti. La reserva se cierra con el partner.