Cruceros · Maldivas
Maldives Blue Force 3: un barco grande pensado para bucear lejos
Lo que hace único a este barco
- Opera desde Malé en cruceros de 8 días y 7 noches por los atolones centrales y la ruta de Hanifaru.
- La ruta de los atolones centrales ofrece 18 inmersiones repartidas en seis días de buceo.
- Cuenta con cuatro guías de buceo en servicio, tres compresores y sistema de membrana para nitrox.
- Las inmersiones se hacen desde un dhoni separado del barco principal, con botellas de aluminio S80 compatibles con DIN e INT.
- Tiene 12 camarotes con baño privado y aire acondicionado, además de salón, comedor, bar y zonas exteriores de descanso.
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La invitación
El Maldives Blue Force 3 está pensado para quien quiere recorrer Maldivas sin convertir el barco en un simple hotel flotante. Su razón de ser está en las inmersiones: canales con tiburones, thilas atravesados por la corriente, estaciones de limpieza y arrecifes donde los bancos de peces no caben en una sola mirada. La ruta central combina Norte de Malé, Sur de Malé, Felidhoo y Ari; las salidas de Hanifaru añaden los atolones del norte y la posibilidad de buscar mantas en la bahía protegida. Es una elección lógica si se busca una operación de buceo seria, grupos manejables y un barco cómodo para pasar una semana entera en el mar. También funciona para quien viaja con un acompañante no buceador: hay kayak, paddle surf, visitas a islas y espacios interiores climatizados. Aquí el lujo no está en aislarse del viaje, sino en poder volver a empezar cada día con el equipo listo y el siguiente atolón por delante.
Subir a bordo
Al llegar desde el aeropuerto de Malé, el barco transmite más escala que intimidad: es un crucero de acero amplio, de líneas limpias, construido para navegar entre atolones y no solo para permanecer fondeado frente a una isla. La renovación de 2018 respalda esa impresión de barco actual, funcional y cuidado en lo que importa durante una semana de vida a bordo. Hay espacio para circular sin que todo ocurra en el mismo salón: comedor y salón interiores, cubierta exterior, terraza, bar y zonas de solárium. Las áreas interiores tienen aire acondicionado independiente, algo que se agradece después de una inmersión con corriente y también durante una navegación larga. La organización separa bien la vida cotidiana del trabajo de buceo, que se concentra en el dhoni auxiliar. El resultado es un barco grande para Maldivas, pero con una distribución que evita que la semana se sienta como una sucesión de pasillos y puertas.
El ambiente a bordo
El ambiente se apoya en una tripulación fija que lleva años trabajando junta. Esa continuidad se nota en una relación cercana con los pasajeros y en una forma de atender que busca ser profesional sin volverse rígida. Durante el día, la tripulación mantiene en marcha una cadena precisa: equipo preparado, dhoni listo, comida servida y barco ordenado mientras los buceadores están bajo el agua. Los viajeros valoran especialmente el trato de guías y tripulación, y la comida recibe una valoración aún más alta. Por la noche, el grupo suele reunirse en torno a la mesa, el bar o el salón, ya sin la separación entre quienes entraron por delante y quienes entraron después. En una semana, el barco acaba teniendo su propia memoria: el canal con corriente, el compañero que encontró el tiburón y la inmersión que nadie quería perderse. La atmósfera es cercana, pero no pretende ser improvisada.
Los sitios que se bucean
Las salidas registradas duran 8 días y 7 noches, con regreso a Malé. En la ruta de los atolones centrales se enlazan Norte de Malé, Sur de Malé, Felidhoo y Ari, con 18 inmersiones en seis días. Hanifaru Bay, en el atolón Baa, busca agregaciones de mantas alimentándose en forma de ciclón y pertenece a una Reserva de la Biosfera de la UNESCO. Barracuda Giri es un arrecife sumergido, con paredes patrulladas por barracudas, y alcanza un máximo de -30 m. Banana Reef ofrece formaciones coralinas, tiburones de puntas blancas y rayas águila. En Mushimasmigili Marine Reserve, también con máximo de -30 m, el objetivo son los tiburones grises que recorren la cima del arrecife. Dhonkalo coloca al buceador en un canal de arena frente a mantas oceánicas que acuden a estaciones de limpieza, mientras que Maamigili, con máximo de -30 m, concentra corrientes, plancton, mantas y tiburones ballena. Kudarah Thila Marine Reserve, a máximo -30 m, combina pináculos, cuevas y corrientes; Maamigili Beiyru, también a máximo -30 m, sigue un arrecife de 15 kilómetros donde pueden aparecer tiburones ballena y mantas. Guraidhoo Marine Reserve se centra en canales con tiburones grises y puntas blancas. Myaru Kandu, con máximo de -30 m, ofrece un canal oceánico con tiburones grises, puntas blancas y, con suerte, martillos. Foththeyo Kandu baja hasta un máximo de -40 m y añade cuevas cubiertas de coral blando amarillo, atunes y tiburones. Dhigalhi Haa Marine Reserve, a máximo -30 m, es un thila de Acropora y algas rojas incrustantes frecuentado por tiburones de arrecife y grandes pelágicos. Dhonfanu Thila asciende desde los 30 m y concentra mantas, vida de arrecife, salientes y cuevas; Dhigu Thila, con máximo de -30 m, canaliza la corriente hacia una vida pelágica variada.

Hanifaru Bay →

Barracuda Giri →
Prof. máx. · 30 m

Banana Reef →

Mushimasmigili Marine Reserve →
Prof. máx. · 30 m

Dhonkalo →
Prof. máx. · 25 m

Maamigili →
Prof. máx. · 30 m

Kudarah Thila Marine Reserve →
Prof. máx. · 30 m

Maamigili Beiyru →
Prof. máx. · 30 m

Guraidhoo Marine Reserve →

Foththeyo Kandu →
Prof. máx. · 40 m

Dhigalhi Haa Marine Reserve →
Prof. máx. · 30 m

Dhonfanu →
Prof. máx. · 30 m

Dhigu Thila →
Prof. máx. · 30 m
Lo que se encuentra bajo el agua
En buena parte de la ruta se repite una escena de Maldivas: napoleones, fusileres, rayas águila, tortugas marinas, atunes y mantas aparecen en muchos de los sitios, junto a barracudas, carángidos y tiburones de arrecife. Los tiburones grises de arrecife están registrados en ocho sitios y las mantas en siete; no significa que cada inmersión los ponga delante de la máscara, pero sí que forman parte real del carácter de la ruta. Las corrientes explican buena parte del espectáculo: llevan alimento a los canales y concentran a los pelágicos. En Dhonkalo, las mantas oceánicas pueden reunirse para sus rutinas de limpieza; en Hanifaru Bay, las mantas se alimentan en grandes agregaciones cuando las condiciones y las normas del parque lo permiten. Hay encuentros más concretos que justifican desviarse: el mero y los anthias en Barracuda Giri, la anémona en Banana Reef, el coral blando y las gorgonias en Dhigalhi Haa Marine Reserve, el pez puercoespín en Maamigili y la tortuga carey en Dhigu Thila. El tiburón ballena puede aparecer en Maamigili y Maamigili Beiyru, atraído por la convergencia de corrientes y plancton.
Quiénes te meten en el agua
Hay cuatro guías de buceo en servicio. Hablan inglés y español, y la presencia de varios guías permite organizar los grupos según la experiencia y las expectativas de quienes están a bordo; no se publica una ratio fija por grupo. El nivel mínimo obligatorio es Open Water Diver o equivalente. Se recomienda Advanced Open Water o similar y unas 50 inmersiones registradas, una recomendación sensata para aprovechar canales y corrientes sin que cada entrada al agua se convierta en una primera vez. El curso Advanced y el curso de Nitrox pueden realizarse a bordo; para usar nitrox hace falta la certificación correspondiente. La semana empieza con briefing del crucero, briefing de buceo y explicación del itinerario, y el plan se ajusta a las condiciones. El barco dispone de alarma y sistema contra incendios, radiocomunicaciones HF, SSB, DSC, teléfono satelital y desfibrilador. No se especifican un sistema de recall ni la dotación de oxígeno.
La cubierta de buceo y el equipo
La operación de buceo se articula desde un dhoni independiente, el barco auxiliar que lleva los equipos y la infraestructura de carga. Así, el ruido de los compresores y la humedad del material quedan apartados de las zonas donde se duerme y se descansa, y el dhoni puede acercarse a puntos donde el arrecife llega casi a la superficie. La entrada y la salida del agua se hacen desde esa plataforma de buceo, que recoge a los buceadores al terminar la inmersión. A bordo hay botellas de aluminio S80 con conexión DIN o INT; las S100 se pueden solicitar. Tres compresores y una membrana de nitrox sostienen la operación, pero el nitrox requiere certificación y se ofrece como servicio opcional. Se puede alquilar material, aunque las unidades son limitadas y deben reservarse con antelación, al menos 15 días antes de la llegada. No se detallan marcas ni una mesa fotográfica específica.
Entre dos inmersiones
Entre inmersiones se puede ocupar el intervalo sin abandonar el mar. Los soláriums sirven tanto para secarse al sol como para encontrar una esquina tranquila durante la navegación, mientras el bar y la terraza ofrecen un lugar más fresco para esperar el siguiente briefing. El kayak y el paddle surf permiten cambiar el regulador por una pala cuando el barco se acerca a una isla o a una zona de fondeo. Si las condiciones y la logística lo permiten, la ruta incluye visitas a islas habitadas, pueblos de pescadores y barbacoas en una isla desierta. No todos los días tienen por qué llenarse de actividad: el salón interior climatizado, la biblioteca y la posibilidad de ver una película dejan espacio para una tarde lenta. Ese margen es importante en Maldivas, donde la mejor decisión entre dos inmersiones a menudo consiste en beber agua, comer y no hacer nada.
Un día a bordo
El día comienza con el barco y el primer briefing antes de entrar al agua. Después llega la primera inmersión, el regreso al dhoni, la ducha, algo de comer y un intervalo para descansar mientras el barco navega hacia el siguiente arrecife o canal. La ruta central concentra 18 inmersiones en seis días, con inmersiones diurnas, nocturnas y la posibilidad de hacer snorkel; el orden exacto cambia según corrientes, meteorología y actividad de la fauna. Entre una entrada y otra, el ritmo real es menos espectacular y más útil: beber, revisar el equipo, comer, dormir un rato y volver a escuchar dónde será la siguiente bajada. Las comidas de pensión completa y los tentempiés mantienen ese ciclo sin dejar grandes huecos logísticos. Cuando el programa incluye una nocturna, la cubierta cambia de tono: se prepara el material con luz suficiente, se entra desde el dhoni y se regresa a un barco más silencioso. En los días sin inmersión, las visitas a islas, el kayak, el paddle surf o una barbacoa sustituyen el patrón habitual.
Lo que se come a bordo
La comida ocupa un lugar importante en esta operación: se sirve en régimen de pensión completa, con formato de buffet, cocina local, tentempiés durante todo el día y opciones veganas y vegetarianas. También hay cerveza y una selección de vinos; las bebidas alcohólicas no forman parte de la pensión completa. En una semana con 18 inmersiones, la mesa no es un detalle decorativo. Es el momento en que se recupera energía sin tener que salir del barco, se comenta la corriente de la última inmersión y se decide si queda ánimo para la nocturna. La variedad culinaria y la calidad de las comidas aparecen entre los puntos mejor valorados del barco. Eso cuenta más que una carta larga: después de volver del agua, el plato tiene que llegar a tiempo, ser abundante y no convertir cada comida en otro trámite del viaje.
Las noches en el mar
La noche empieza cuando el equipo deja de reclamar atención. Los camarotes tienen baño privado, ducha, aire acondicionado con control independiente y ventana estándar; se puede elegir entre camarote doble en cubierta inferior o principal, camarote triple en la inferior y camarote twin en la superior. Las cabinas de la cubierta principal tienen ventanas obstruidas, mientras que las superiores ofrecen vistas al mar. La diferencia no es menor: quien valore la luz y mirar fuera durante una navegación debería fijarse en la cubierta antes de reservar. En el interior hay un salón climatizado con televisión, y fuera, soláriums y una zona de bar para alargar la sobremesa. No se vende como una experiencia de camarote rústico ni de barco de expedición austero. Es una noche de confort sencillo y controlado, con el movimiento del mar como único elemento que no se puede apagar.
Camarote doble, cubierta inferior
Camarote doble, cubierta principal
Camarote triple, cubierta inferior
Camarote twin, cubierta superior
Lo que hay que saber antes de embarcar
Las rutas centrales y de Hanifaru embarcan y desembarcan en Malé, con traslado entre el aeropuerto y el barco incluido. A la llegada, un miembro del equipo recibe a los pasajeros en el aeropuerto y organiza el traslado al dhoni y después al barco; al terminar, el traslado vuelve al aeropuerto. Conviene llegar a Malé la víspera para no convertir un retraso de vuelo en una carrera hasta el embarque.
Plano del barco
- Año de renovación
- 2018
- Eslora
- 42 m
- Manga
- 8,7 m
- Número máximo de pasajeros
- 26
- Número de camarotes
- 12
- Número de baños
- 12
- Motores
- 2 × 850 CV Caterpillar
- Velocidad de crucero
- 12 nudos
- Sitio web
- blueforcefleet.com ↗
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