
Varana Diving School
Ao Nang
a 19 m
Ao Nang · Tailandia · Asia
Aquí el día puede empezar con cincuenta metros de piscina por delante y terminar entre jardines, agua caliente y el perfil calcáreo de Krabi.
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Varana Hotel Krabi es un resort orientado al bienestar, pensado para alternar actividad y descanso sin convertir cada tarde en una excursión obligatoria. El jardín, las piscinas y los espacios de relajación ocupan buena parte de la experiencia, mientras que las vistas se abren hacia el océano, las montañas y la selva de Krabi.
Para una pareja que quiere bucear o practicar snorkel y después recuperar las piernas, el planteamiento resulta claro: nadar, recibir un masaje, sentarse junto al agua y cenar sin volver a ponerse en marcha. También funciona para viajes familiares, con habitaciones comunicadas y una zona infantil integrada en las piscinas de bienestar.
La web del hotel está disponible en español, inglés, tailandés, francés, alemán, coreano y chino. Eso facilita preparar la estancia y consultar los servicios antes de viajar, aunque no permite dar por hecho qué idiomas hablará el equipo durante su estancia.
La dirección real está en Klong Muang Beach, en la provincia de Krabi, junto al parque nacional de Hat Nopparat Thara. El hotel se sitúa en un entorno de costa, montaña y jungla, con vistas al océano y a Dragon Crest. La web lo presenta como un punto de acceso a más de 200 islas, una forma bastante concreta de explicar la geografía de esta parte de Tailandia.
Koh Kwang Beach queda a unos 500 metros y Klong Muang Beach, a unos 650 metros. Para cambiar de paisaje sin complicarse la vida, Tubkaek Beach está a unos 3,7 kilómetros y Silanto Beach, a unos 5,3 kilómetros. Cerca del hotel también tiene restaurantes como Pineapple Bar & Restaurant, a unos 100 metros, y Hu Kwang Bar Beach Front, a unos 250 metros.
La zona no es Ao Nang, aunque aparezca en algunas descripciones comerciales: su base para las noches es Klong Muang Beach. El aeropuerto internacional de Krabi queda a unos 31 kilómetros.

La elección depende sobre todo de lo que quiera ver al abrir la puerta: montaña, océano, piscina o un espacio más amplio para compartir. Las categorías Luxe son la opción sencilla para una pareja o para quien viaja solo; las versiones con cama extragrande están pensadas para dormir sin negociar cada centímetro, mientras que las Twin separan mejor a dos compañeros de viaje.
Si la vista pesa tanto como la cama, las habitaciones Ocean y las suites con acceso o vista a la piscina cambian el regreso de cada jornada. Las Horizon Ocean y Horizon Garden ofrecen más espacio que las Luxe, y la Horizon Jacuzzi añade el jacuzzi como parte del plan de descanso. Para familias o grupos, las habitaciones comunicadas permiten reunir varias camas y mantener cierta separación, mientras que la Three-Bedroom Suite Pool Access concentra el espacio y el acceso a la piscina en una sola unidad.
Todas las habitaciones cuentan con aire acondicionado, WiFi gratuito, frigorífico, cafetera o hervidor y zona de estar según la categoría. Hay balcón o terraza en distintas opciones, además de baño privado; algunas categorías incluyen bañera. El aislamiento acústico de las habitaciones ayuda a que la noche no dependa de lo que ocurra en el pasillo, y la limpieza diaria deja el equipo de viaje listo para el día siguiente.
Autres types de chambres
La restauración reúne cinco restaurantes y un bar de piscina, el Sip Bar. La propuesta abarca cocina china, tailandesa, marisco e internacional, con desayunos continentales, americanos, asiáticos, vegetarianos, veganos, buffet y estilo inglés o irlandés. También puede pedir el desayuno en la habitación, y existe la opción de preparar almuerzos para llevar: útil cuando la salida empieza antes de que el apetito haya terminado de despertarse.
KIN es el nombre que conviene recordar. Su cocina de fusión asiática trabaja con ingredientes locales, sin productos químicos, procedentes de granjas ecológicas o productores situados en un radio de 30 kilómetros. El menú está diseñado por el chef David Thompson, conocido por haber recibido una estrella Michelin por cocina tailandesa.
NOOK, SALA y THE BEACH completan los espacios gastronómicos del hotel. El Sip Bar se queda junto a la piscina para bebidas frescas y tentempiés, que es exactamente donde debe estar un bar cuando el cuerpo ya ha hecho suficiente ejercicio por ese día. También hay snack bar, cafetería, minibar y servicio de habitaciones.

La piscina olímpica de 50 metros, con siete calles y hasta 3 metros de profundidad, permite nadar de verdad, no solo mojarse con educación. Después puede cambiar a la Wellness Pool, formada por cinco niveles y más de 1.000 metros cuadrados, con cascadas para hombros, chorros de hidroterapia, zonas de jacuzzi para la zona lumbar y los pies, asientos integrados y sombra bajo grandes sombrillas.
El hotel dispone de gimnasio FAB, clases de Paddle-Fit, entrenador personal y una pista de jogging de 1 kilómetro que atraviesa los jardines. También hay muro de escalada exterior y recorrido de obstáculos. Tras varias inmersiones, puede elegir entre una sesión corta para mover la espalda o una tarde entera de inactividad junto al agua: ambas opciones están contempladas, y ninguna exige entusiasmo atlético permanente.
El bienestar incluye sauna, hammam, sala de vapor, zona de relajación, baños de pies y masajes de cabeza, cuello, espalda, manos, pies y cuerpo completo. También hay masajes para parejas. Fuera del hotel puede reservar una caminata por Dragon Crest, visitar aldeas locales, conocer artesanos y recorrer bosques de manglar; las excursiones a Hong Island y a las cuatro islas ocupan media jornada o un día completo.
La recepción funciona las 24 horas, con servicio de conserjería, consigna de equipaje y mostrador de excursiones. El registro de entrada empieza a las 15:00 y la salida puede hacerse hasta las 12:00, una combinación cómoda si su vuelo no obliga a salir de madrugada o si quiere aprovechar la última mañana.
El aeropuerto internacional de Krabi está a unos 31 kilómetros, con un trayecto aproximado de 34 minutos en coche. El hotel dispone de aparcamiento privado gratuito en sus instalaciones y no necesita reservar plaza. El WiFi es gratuito en todo el establecimiento.
Se admiten animales bajo petición y hay habitaciones familiares, habitaciones comunicadas y equipamiento para niños pequeños según la categoría elegida. Los niños de cualquier edad son bienvenidos; las cunas y camas supletorias dependen de la habitación. Para pagar en el establecimiento se acepta efectivo.
Web oficial : varanahotel.com ↗
La arquitectura y la decoración utilizan materiales Bio-Circulares-Verdes, madera recuperada, resina reciclada, madera de teca quemada y pantallas de cuentas. No se trata solo de una etiqueta en la pared: esos materiales forman parte visible del diseño del hotel.
La cocina sigue la misma línea con ingredientes locales y sin productos químicos, procedentes de granjas ecológicas y productores situados en un radio de 30 kilómetros. La tienda Jai reúne obras de arte, textiles, ropa de resort y objetos decorativos ecológicos creados por artistas locales, de modo que sus compras pueden apoyar a negocios de la zona.
El hotel también pone el foco en la conservación de los ecosistemas de manglar y organiza visitas a bosques de mangroves y comunidades locales. Para quien pasa buena parte del viaje mirando arrecifes y costas, la conexión entre el alojamiento y esos paisajes tiene algo más de sentido que una frase verde genérica.
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