
Buceo España
★ 5/5 (387 opiniones)
a 1,9 km en línea recta
La Herradura · España · Mediterráneo
Prof. máx. · 28 mUn gran pináculo de roca casi cuadrado que emerge del fondo arenoso para albergar una vida marina densa en sus grietas.
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Piedra de la Higuera es un pináculo de dimensiones considerables con una forma casi cuadrada que se eleva desde el fondo arenoso de la Ensenada de los Berengueles. Se encuentra ubicado a unos 200 metros de la costa, cerca de la Marina del Este, y su estructura se caracteriza por una superficie mayoritariamente plana. La roca presenta una serie de grietas, hendiduras y huecos a lo largo de sus costados que sirven de refugio para numerosas especies. Hacia el noreste, el relieve se vuelve más accidentado, formando un pequeño pináculo en la zona más somera.
El perfil de la inmersión comienza con un descenso desde el barco sobre una zona de arena, donde los buceadores se desplazan hacia la estructura principal. La zona norte del pináculo ofrece una plataforma más estable, mientras que el flanco occidental presenta un cambio en el sustrato, pasando de la arena a un área de guijarros y piedras pequeñas. En este sector occidental es donde se pueden encontrar frondas de algas pardas que cubren el fondo. Esta transición de texturas proporciona diferentes microhábitats para la fauna que reside en la roca.
La vida marina en este sitio se concentra principalmente en la complejidad de su arquitectura submarina. Los huecos y salientes de la roca son el hogar predilecto de la morena (Muraenidae) y la morena concha, que suelen permanecer ocultas en las fisuras. También es habitual encontrar el mero (Epinephelus marginatus) patrullando los alrededores del pináculo. La presencia de pulpos (Octopus vulgaris) es común en las zonas de sustrato mixto y grietas profundas, lo que añade un elemento de observación técnica para el buceador atento.
Para quienes disfrutan de la macrofotografía o la observación detallada, el pináculo ofrece una gran variedad de invertebrados. Los nudibranquios habitan en las zonas de mayor complejidad estructural, mientras que otros organismos como la araña de mar (Spider crab) y diversos tipos de crustáceos se desplazan por el fondo. También es posible observar la raya mosaico (Amblyrhynchus) descansando sobre la arena o entre las piedras del sector occidental. Esta densidad de vida pequeña hace que el movimiento lento y controlado sea fundamental durante la inmersión.
A profundidades medias, la fauna de mayor tamaño se vuelve más visible. Es frecuente avistar la merluza (Merluccius merluccius) circulando por la zona, así como la presencia de langostas que se ocultan en las cavidades más profundas del pináculo. En ocasiones, se pueden observar ejemplares de pez luna (Mola mola) pasando cerca de la estructura, aunque su presencia depende de las condiciones estacionales. La combinación de peces de roca y especies de la zona pelágica cercana hace que la biodiversidad sea constante.
Un elemento distintivo de este sitio, que lo diferencia de otros pináculos de la zona, es la presencia de restos de vehículos hundidos. En los niveles más profundos, sobre la arena que rodea la roca, se encuentran dos coches sumergidos y, ocasionalmente, otros vehículos pequeños. Estos restos han creado nuevos nichos ecológicos que atraen a la fauna y ofrecen un punto de interés visual para el buceador que realiza el recorrido por el fondo. Este detalle convierte al sitio en una opción recurrente para quienes combinan la exploración biológica con el buceo de restos.
Las condiciones de luz y visibilidad en Piedra de la Higuera suelen ser óptimas, con valores que oscilan entre los 10 y los 30 metros. La claridad del agua permite apreciar la estructura del pináculo desde la distancia, facilitando la navegación hacia la roca desde el punto de descenso. La topografía, aunque interesante, se mantiene manejable, permitiendo que el buceador se enfoque en la exploración de los detalles de la pared y el fondo circundante sin enfrentar complicaciones de navegación complejas.
La profundidad de la inmersión varía entre los 10 y los 28 metros. El nivel requerido es Open Water o Advanced, siendo necesario sentirse cómodo en profundidades de entre 15 y 25 metros y tener capacidad para gestionar entradas desde embarcación. La corriente es generalmente ligera debido a la ubicación en una bahía semicerrada, aunque la visibilidad suele situarse entre los 10 y 30 metros. La mejor temporada para bucear en la zona suele ser de finales de primavera a principios de otoño.