

Gunter's Dive Center
★ 5/5 (158 opiniones)
a 1,8 km en línea recta
Coron · Filipinas · Asia
Prof. máx. · 26 mSumérgete en el Okikawa Maru, un petrolero japonés de 160 metros que se ha transformado en un vibrante arrecife artificial, ofreciendo una inmersión histórica y llena de vida marina.
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La inmersión en el Okikawa Maru te sumerge en una pieza tangible de la historia del Pacífico. Este petrolero japonés de 160 metros, cargado de combustible, fue gravemente dañado el 24 de septiembre de 1944. A pesar de los ataques iniciales, el buque se mantuvo a flote y fue arrastrado hacia el norte por las corrientes, hasta que un segundo ataque de 'limpieza' el 9 de octubre lo llevó a su descanso final. Hoy, el pecio reposa erguido sobre un fondo de 26 metros en Coron, ofreciendo una estructura masiva y bien conservada que ha sido completamente reclamada por el ecosistema marino.
Al descender, la silueta masiva de los restos del Okikawa Maru emerge de las aguas de Palawan. Rápidamente te encuentras con la cubierta principal, que comienza alrededor de los 12 metros, una profundidad que permite una exploración extendida y un perfil de inmersión relajado si te mantienes en el exterior. La topografía del pecio es variada; el puente se extiende entre los 10 y 16 metros, una zona ideal para iniciar la inmersión, donde puedes apreciar cómo los corales han colonizado cada superficie. A medida que te desplazas a lo largo de su enorme eslora, la amplitud del barco se hace evidente. Los mástiles y la superestructura sobresalen, creando un laberinto de hierro cubierto de crecimiento marino que atrae a una gran cantidad de peces de arrecife, ofreciendo múltiples oportunidades de interacción. La interacción de la luz filtrada a través de la superficie con el metal oxidado crea una atmósfera particular, casi reverencial, que se intensifica a medida que desciendes más.
Aunque el pecio está deshabilitado y en un estado de desintegración que revela su edad, la estructura general todavía permite intuir su función original. Cada curva y cada sección del casco cuentan la historia de su resistencia inicial y su inevitable destino. Moverse por sus contornos es como viajar a través de un archivo submarino, donde el tiempo se detiene y la historia cobra vida bajo tus aletas. Para aquellos con la experiencia adecuada, el Okikawa Maru ofrece numerosas posibilidades de penetración. Puedes explorar los pasajes internos, que conducen a la sala de máquinas a través del conducto del eje de la hélice, una experiencia que revela la magnitud del buque y su función original. La proa, en particular, presenta pasajes espectaculares que invitan a la exploración y te sumergen en la estructura interna del pecio, recordándote su pasado bélico y su presente como arrecife artificial.
La vida marina alrededor del Okikawa Maru es abundante y diversa. Los corales son uno de los mayores atractivos de este pecio, cubriendo la mayor parte de su superficie y transformándolo en un jardín submarino. No se trata solo de la cantidad de vida, sino de cómo se integra con la estructura artificial del barco. Esta simbiosis entre el hierro oxidado y el color vibrante de los corales crea un paisaje subacuático dinámico y fascinante, donde cada sección del pecio cuenta una historia diferente en términos de biomecánica marina. No es raro encontrar grandes bancos de vivaneaos y peces murciélago que se agrupan en las estructuras del pecio, utilizando el metal para resguardarse de la corriente. Siempre hay peces rondando las cubiertas y los recovecos, ofreciendo encuentros constantes a medida que avanzas por el pecio. Es un lugar donde los peces de arrecife encuentran refugio y alimento.
Entre los habitantes más destacados se encuentra un gran mero que reside cerca del fondo, un punto fijo para buscar en tus inmersiones. También podrás encontrar otras especies como diagramas y rascasses volantes que se mueven entre los corales, o pequeños nudibranquios que se camuflan en las superficies. La interacción con estas criaturas es parte integral de la experiencia, haciendo de cada inmersión un descubrimiento.
El Okikawa Maru es un pecio accesible desde los 10 metros hasta una profundidad máxima real de 26 metros. Para bucearlo con seguridad, se requiere al menos una certificación Open Water Diver, pero dada la profundidad y la posibilidad de corrientes fuertes, es recomendable tener al menos 15 inmersiones registradas o una certificación Advanced Open Water Diver para una exploración más cómoda y segura, especialmente si planeas penetraciones. La corriente puede ser fuerte, particularmente en los cambios de marea, por lo que una buena gestión de la flotabilidad y experiencia en condiciones de corriente son ventajosas. La visibilidad varía, pero generalmente se encuentra entre los 5 y 15 metros, lo que es suficiente para apreciar la magnitud del pecio y su vida marina. La exploración de los pecios de Palawan se disfruta mejor entre octubre y marzo, coincidiendo con la temporada cálida y generalmente seca, con temperaturas del agua que oscilan entre los 25 y 37 °C.

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2 cruceros de buceo salen desde Coron otra forma de descubrir la región, durante varios días en el mar.