
Reggae Dive Center
★ 4,9/5 (1673 opiniones)
a 15 km en línea recta
Coron · Filipinas · Asia
Prof. máx. · 30 mExplora el Olympia Maru, un carguero japonés de la Segunda Guerra Mundial casi intacto, que ofrece una inmersión histórica y un vibrante arrecife artificial.
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Descender al Olympia Maru es un encuentro directo con la historia y la exuberancia marina. Este carguero japonés de la Segunda Guerra Mundial, de 128 a 137 metros de eslora, fue hundido el 24 de septiembre de 1944 durante un ataque aéreo estadounidense. Reposa sobre su lado de estribor, con la cubierta principal entre los 18 y 24 metros, y su punto más profundo a 30 metros. Lo que lo hace especial es que, a diferencia de otros pecios más fragmentados de la zona, permanece prácticamente intacto, ofreciendo una estructura masiva y coherente para explorar. Se le conoce también como el "Tangat Wreck" por su proximidad a la isla de Tangat.
La historia del Olympia Maru es dramática: fue blanco de diez bombarderos en un ataque concertado. Tras varios pases de aviones americanos, un cuarto ataque impactó el buque en medio del casco, dejándolo sin capacidad de maniobra. Este golpe decisivo selló su destino, y el carguero comenzó a hundirse por la popa, llevándose consigo a 19 miembros de su tripulación, según los informes. Esta narrativa histórica añade una capa de solemnidad a cada inmersión, invitando a reflexionar sobre los eventos que lo llevaron a su lugar de descanso eterno.
El perfil de inmersión te lleva desde la cubierta principal hasta los 30 metros donde descansa el pecio. La visibilidad suele ser buena, permitiendo que la luz se filtre y revele gradualmente la imponente silueta del Olympia Maru. A medida que te acercas, la magnitud de la embarcación se hace evidente, y entiendes por qué es un imán para la vida marina, especialmente alrededor de su mástil, proa y popa. Las grúas de carga y los mástiles están ahora cubiertos por incrustaciones marinas, y la interacción de la luz solar con estas estructuras crea un juego de sombras y haces que realza la atmósfera del sitio.
Bucear en el Olympia Maru es también un encuentro con la exuberancia marina. La zona del costado de babor del pecio, que queda expuesta hacia arriba, está densamente colonizada por una variedad de corales, desde blandos y duros hasta grandes corales lechuga, corales negros, hidroides y esponjas. Es una explosión de color y textura, un contraste vivo con el acero oxidado del barco, y un hábitat perfecto para innumerables criaturas. La fauna bentónica es rica y variada, con pepinos de mar deslizándose sobre la cubierta, anémonas con sus peces payaso residentes, y peces cirujano plata buscando refugio. Meros, fusileros y vivanós patrullan los pasillos y bodegas abiertas, mientras que peces damisela y peces conejo dorado se mueven en cardúmenes, formando parte del vibrante ecosistema que ha echado raíces en la estructura del naufragio. Peces cocodrilo se camuflan esperando, y las esquinas y recovecos esconden rascacielos. Los cardúmenes de peces banana, peces murciélago gigantes y peces globo gigantes son un espectáculo habitual, especialmente en las zonas más abiertas y expuestas a la corriente.
Para aquellos con la certificación de especialista en buceo en pecios, las bodegas del Olympia Maru son accesibles, permitiendo una penetración fácil y segura. Dentro, la oscuridad revela los restos del cargamento y la vida marina que se aventura en estos espacios confinados, ofreciendo una perspectiva única del pecio que pocas inmersiones permiten, siempre con la seguridad como prioridad. Cada recoveco y cada esquina del Olympia Maru cuentan con la posibilidad de un nuevo descubrimiento, ya sea un banco de peces que se esconde o un coral blando que ondea con la suave corriente.
El Olympia Maru se explora entre los 18 y 30 metros de profundidad. Es un sitio desafiante que requiere, como mínimo, una certificación Advanced Open Water Diver, siendo recomendable la especialidad de buceo en pecios para explorar ciertas secciones con seguridad, sobre todo si buscas penetrar en las bodegas. La corriente es generalmente tranquila, pero puede variar y ser fuerte en ocasiones, lo que exige experiencia en el manejo de diversas condiciones. La visibilidad suele ser buena. La mejor época para bucear en Palawan, y por lo tanto en el Olympia Maru, es de octubre a marzo, una temporada cálida y generalmente seca; es preferible evitar los meses de julio a septiembre, que corresponden a la temporada de monzones tropicales, con condiciones más húmedas. La temperatura del agua se mantiene agradable, oscilando entre los 25°C y los 37°C, lo que permite inmersiones confortables con trajes de neopreno adecuados para aguas cálidas.
2 cruceros de buceo salen desde Coron otra forma de descubrir la región, durante varios días en el mar.