
The Blue Jump Ecodiving
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a 3,6 km en línea recta
La Azohia · España · Mediterráneo
Prof. máx. · 30 mUna bahía resguardada por altos acantilados que ofrece desde fondos someros con praderas de Posidonia hasta un pequeño pecio en la zona exterior.
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La geografía de Cala Cerrada está definida por una bahía encaixada y protegida por altas falencias que actúan como una barrera natural contra el oleaje y los vientos predominantes. Esta configuración crea un entorno de aguas tranquilas, donde el fondo se despliega en una sucesión de zonas arenosas y bloques rocosos. La estructura del relieve permite que la luz penetre de manera efectiva, favoreciendo el desarrollo de ecosistemas muy específicos dentro de la bahía.
En las zonas menos profundas, el protagonismo lo tienen las extensas praderas de Posidonia oceanica que cubren gran parte del fondo. Estas extensiones de vegetación marina no solo definen el paisaje visual de la inmersión, sino que también sirven de refugio y zona de alimentación para diversas especies. Al bucear sobre estas áreas, el perfil suele ser suave, alternando entre fondos de arena y parches de roca que ofrecen pequeños salientes y grietas.
A medida que nos desplazamos hacia la parte exterior de la bahía, el perfil del fondo cambia significativamente. La topografía deja atrás la protección de los acantilados para descender de forma más pronunciada hacia los 30 metros de profundidad. En este sector, el terreno se vuelve más complejo, con la presencia de dalles colapsadas y pasajes que requieren un control de flotabilidad más preciso para evitar el contacto con el fondo.
En esta zona de mayor profundidad, entre los 22 y los 30 metros, se encuentran los restos de una pequeña embarcación. Este pecio, aunque de dimensiones contenidas, añade un elemento de interés estructural a la inmersión y permite aprovechar el tiempo de fondo en buceadores con más experiencia. El sitio del pecio se integra en la transición entre la zona protegida de la bahía y el talud exterior.
La fauna residente en este entorno se encuentra vinculada a la estructura de los bloques rocosos y las zonas de abrigo. Es habitual observar ejemplares de congrios (Conger eel) y morenas (Moray eel) ocultos en las grietas y debajo de los salientes de las rocas. Estos depredadores suelen permanecer estáticos, aprovechando la protección que ofrecen las formaciones para acechar o simplemente descansar en la corriente mínima de la bahía.
La visibilidad en la zona suele ser muy buena, oscilando habitualmente entre los 10 y los 25 metros, lo que permite apreciar la estructura de la bahía desde las zonas someras hasta el descenso hacia el exterior. La claridad del agua y la protección contra la corriente hacen que el entorno sea muy predecible, facilitando la navegación y el control de la profundidad durante todo el recorrido del perfil.
El acceso al sitio se realiza principalmente mediante embarcación, con trayectos cortos de unos 20 minutos desde La Azohía o el Puerto de Mazarrón. Debido a la protección de los acantilados, las condiciones de superficie suelen ser estables, lo que permite realizar inmersiones con seguridad incluso cuando el mar está algo movido fuera de la zona de la bahía. Es un sitio donde la configuración del terreno dicta el tipo de experiencia que vas a tener.
El sitio presenta profundidades que oscilan entre los 4 y los 30 metros. Es accesible para buceadores con certificación Open Water, aunque se recomienda experiencia para explorar los sectores de mayor profundidad donde se encuentra el pecio. La corriente es inexistente dentro de la bahía debido a su protección natural, con una visibilidad que suele situarse entre los 10 y 25 metros. La mejor época para bucear es de finales de primavera a otoño.
La mejor época para bucear en Cala Cerrada va de finales de primavera a otoño. Durante ese periodo, la bahía mantiene su carácter protegido por los altos acantilados, con aguas tranquilas y condiciones de superficie generalmente estables incluso cuando el mar está algo movido fuera de la zona.
Cala Cerrada es accesible con certificación Open Water y ofrece profundidades de 4 a 30 metros. Para explorar los sectores más profundos necesitas experiencia, especialmente alrededor de los restos de una pequeña embarcación, situados entre 22 y 30 metros, donde también se requiere un control de flotabilidad más preciso.
En Cala Cerrada la corriente es inexistente dentro de la bahía gracias a su protección natural y a los altos acantilados. La visibilidad suele situarse entre 10 y 25 metros, facilitando la navegación y el control de la profundidad a lo largo del recorrido, desde las zonas someras hasta el exterior.
En Cala Cerrada puedes recorrer extensas praderas de Posidonia oceanica, fondos de arena y bloques rocosos con salientes y grietas. En estas zonas es habitual observar congrios y morenas. Hacia el exterior de la bahía encontrarás los restos de una pequeña embarcación, entre 22 y 30 metros, junto a dalles colapsadas y pasajes.