
200 Bar Diving Center
Google 5/5 (1711 opiniones)
Filipinas · Asia
Pináculos, paredes, cuevas y arrecifes rodean las salidas en barco por la bahía de Bacuit, con lagunas y playas calcáreas siempre cerca.
Para subtítulos en español: inicia primero el vídeoluego haz clic en la rueda dentadaen la parte superior derecha del vídeo, selecciona «Subtítulos», después «Traducir automáticamente» y elige «Español».
Los pináculos, paredes y pasos rocosos de la bahía de Bacuit dan a El Nido un paisaje submarino tan ligado a las islas como a los arrecifes. Se bucea desde la localidad y en barco, entre formaciones coralinas, cuevas y zonas de relieve vertical. No es una base centrada en pecios, sino un destino que combina inmersiones tropicales con lagunas, playas y excursiones por un archipiélago de roca caliza. También permite viajar con acompañantes que no bucean.
La inmersión empieza normalmente en una embarcación que sale de El Nido y se dirige a distintos sectores de Bacuit. Bajo la superficie aparecen arrecifes, paredes, pináculos, pasos rocosos y cuevas, con inmersiones de observación tranquila y otras en las que el relieve invita a avanzar siguiendo la pared. La corriente cambia según el punto y la marea, por lo que algunos recorridos pueden plantearse como buceo en corriente y requieren más experiencia. La visibilidad suele moverse entre cinco y treinta metros: mejora habitualmente de abril a junio, mientras que la lluvia, el agua de escorrentía, el oleaje y la floración planctónica pueden enturbiarla. Los sitios abrigados permiten una primera toma de contacto más sencilla. La bahía está sometida a una presión turística visible, especialmente en los sectores de lagunas y excursiones diurnas.
Entre los arrecifes y las paredes se observan peces tropicales e invertebrados, además de la fauna pequeña que se busca en los pasos rocosos y las formaciones coralinas. De diciembre a febrero, la floración planctónica puede dejar la visibilidad en pocos metros, pero también concentra peces y otros invertebrados que se alimentan de ese plancton. Entre diciembre y abril aparecen de forma ocasional las mantas y los tiburones ballena, sin que su presencia deba darse por segura en cada salida. El interés de esos meses está, por tanto, en aceptar una posible renuncia al agua clara a cambio de encontrar más actividad planctónica. Para ver el relieve con mayor definición, abril, mayo y junio suelen ofrecer una ventana más regular.
Abril, mayo y junio suelen reunir el mar más tranquilo y una visibilidad más constante, por eso son los meses más fáciles para organizar varias salidas en barco. De junio a octubre, el monzón del suroeste, la temporada de lluvias, la escorrentía y el oleaje pueden desplazar los recorridos o suspenderlos, con agosto, septiembre y octubre como periodo especialmente delicado. Diciembre, enero y febrero siguen siendo buceables, aunque la floración planctónica puede reducir mucho el agua clara. En enero y febrero conviene prever una protección algo más abrigada. La temporada seca también trae más embarcaciones, sobre todo hacia las lagunas.
El Nido puede encajar tanto a buceadores con poca experiencia como a titulados FEDAS/CMAS que quieran explorar paredes, cuevas y zonas sometidas a corriente. Para empezar, pide un sitio abrigado y deja los sectores más expuestos o profundos para cuando hayas comprobado cómo están el mar y la visibilidad. El Advanced Open Water resulta útil si quieres aprovechar cambios de profundidad y condiciones, y una especialidad de buceo en corriente tiene sentido cuando el recorrido depende de las mareas. La experiencia debe ajustarse al sitio elegido ese día.
Desde Madrid o Barcelona, el viaje pasa normalmente por Manila o Cebu y continúa con un vuelo doméstico hasta El Nido. La alternativa es volar hasta Puerto Princesa y completar después una carretera de unas cinco o seis horas, un tramo largo que puede restar tiempo de buceo y dejarte cansado antes de las salidas. También puedes llegar en ferry desde Coron, aunque la travesía depende del barco y del estado de la mar. Una vez en El Nido, si te alojas en el núcleo urbano podrás llegar a pie a varios embarcaderos y centros. Para alojamientos apartados necesitarás un triciclo, un traslado organizado o un vehículo local.
No cierres el programa por los nombres de los sitios. En Bacuit, la marea, el viento y la visibilidad del día pesan más que un itinerario fijo, así que conviene conservar margen para cambiar de zona. Reserva varios días de sustitución: el monzón puede hacer incómoda una salida o dejar en tierra los barcos. Bucear temprano suele reducir la coincidencia con las excursiones de jornada completa. Lleva máscara, ordenador y protección térmica propios si quieres depender menos del material disponible localmente. No confundas una jornada de lagunas con una jornada de buceo, porque los accesos y las reglas son distintos. En las lagunas se aplican restricciones de circulación, ruido y uso del chaleco; no camines sobre el coral, no lo toques, no alimentes a la fauna y no tires nada al agua. Reserva esas visitas teniendo en cuenta los permisos y la tasa del área protegida.
Una estancia de cinco a siete días permite combinar varias jornadas de barco con días de margen por si el monzón altera el programa. El núcleo de El Nido facilita salir a pie hacia los embarcaderos, mientras que los alojamientos alejados exigen organizar el traslado. Entre inmersiones puedes dedicar una jornada a los grandes y pequeños lagos, hacer kayak o esnórquel, visitar playas y caminar hasta los miradores. Deja las actividades acuáticas suaves y el descanso para antes del vuelo, respetando siempre el intervalo posterior a la última inmersión.
Hola, soy Marina, la asistente IA de DivingDeal.com. Te oriento entre destinos, zonas y países.
¿Piensas en el viaje completo y los vuelos? Habla con Edith →
Marina es una IA. Algunos enlaces son de afiliación: DivingDeal puede recibir una comisión, sin coste adicional para ti. La reserva se cierra con el partner.
Abril, mayo y junio suelen ofrecer mar tranquilo y visibilidad constante, con hasta treinta metros entre abril y junio. De diciembre a febrero, el plancton puede reducir el agua clara, aunque concentra peces e invertebrados. De junio a octubre, el monzón, la lluvia y el oleaje pueden cambiar o suspender las salidas.
El Nido puede adaptarse a buceadores con poca experiencia si empiezan en sitios abrigados. Las paredes, cuevas, zonas profundas y recorridos condicionados por mareas o corriente requieren valorar las condiciones del día. El Advanced Open Water resulta útil para cambios de profundidad, y la especialidad de buceo en corriente puede servir en recorridos dependientes de las mareas.
En El Nido encontrarás arrecifes, paredes, pináculos, pasos rocosos y cuevas, con peces tropicales e invertebrados y pequeñas criaturas entre las formaciones coralinas. De diciembre a abril pueden aparecer mantas y tiburones ballena de forma ocasional. Las lagunas calcáreas, playas y excursiones del archipiélago completan la experiencia fuera del agua.
Puedes llegar desde Manila o Cebu mediante un vuelo doméstico, desde Puerto Princesa por carretera o desde Coron en ferry. Alojarte en el núcleo urbano facilita llegar a embarcaderos y centros. Reserva días de margen, porque la marea, el viento, la visibilidad y el monzón pueden cambiar las salidas, y combina el buceo con kayak, esnórquel, playas o miradores.